martes, 22 de enero de 2008

UN SUEÑO HECHO REALIDAD


Hoy ha sido un día grande, un día esperado desde hace muchos años, un sueño que ya he cumplido.
Hoy he dado mi primera clase en un instituto, y no en uno cualquiera, sino en el que estudié en mi adolescencia. Veréis, cuando la profesora de Literatura o Lengua nos daba clase yo soñaba con estar en su lugar y hacer de la asignatura algo vivo, lleno de historias maravillosas, de increibles anécdotas, que los alumnos se sintieran cómodos conmigo, participaran y se maravillaran de descubrir a los escritores del Siglo de Oro, a la Generación del 27, y por qué no, saltarme alguna clase los contenidos obligatorios para que conocieran la literatura que se ha hecho fuera de España, por ejemplo a la Generación maldita y entre ellos a mi estimadísimo Charles Baudelaire.
Me decían que no perdiera el tiempo con presentaciones de powerpoint porque ellos han nacido con los ordenadores y que seguirían distrayéndose en clase y evadiéndose de las explicaciones hablando con el compañero de al lado o mirando por la ventana mientras piensan en el chico que les gusta o en la fiesta que les espera el fin de semana. No ha ocurrido así, sé que no puedo cantar victoria ya que por ser la primera clase que les daba estarían más atentos de lo habitual y que tarde o temprano se acaban cansando de todo, pero lo que ha ocurrido en la clase ha sido algo inesperado, los he sentido cercanos y ellos me han demostrado su cariño, sí, es cierto, sin darme cuenta los he tratado con tanto respeto y he agradecido tanto que se prestaran a leer que ellos me han dado a mi mucho mas. Pensaba que con que les sonara el nombre de Baudelaire en el futuro ya habría triunfado, pero ellos me han enseñado a mi una lección más importante, que con respeto y cariño las cosas van mejor, puede que tenga mucha suerte con la clase que me ha tocado, que sean chicos educados, pero siento lo mismo con los que gritan por los pasillos o corren a punto de llevarse a alguien por delante, me gustan los alumnos porque unos me recuerdan a mi, otros a mi hermano y los malos malotes a lo que había cuando estudiaba alli,puede que muchas veces me pongan los nervios de punta pero intentaré transmitirmes tranquilidad y acordarme de que gran parte de culpa de su educación se debe a sus padres, a lo que ven en casa, a lo que maman en primeria fila en sus casas.
Iba a hablar de mi queridísimo Baudelaire pero ellos son más importantes.

2 comentarios:

Laurita dijo...

Hola, Venyze, me alegro mucho de que pienses así. Yo también soy filóloga y me estoy preparando las oposiciones para profe de Secundaria. Una profesora de la facultad a la que aprecio mucho me preguntó una vez que por qué me empeñaba en dedicarme a la enseñanza secundaria teniendo en cuenta cómo está el patio, que por qué no mejor me quedaba en la facultad. Yo le respondí que pensaba que los alumnos de secundaria, a pesar de la mala prensa que tienen, no por eso merecen tener profesores "peores" o menos interesados, sino todo lo contario, necesitan gente capaz de vaciarles el coco de bazofia e inculcarles amor por las letras, la vida, el conocimiento, la literatura...
Tu post me ha hecho reafirmarme en mis convicciones. Muchas gracias

Venyze dijo...
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