
Ya se han acabado las fiestas de Villanueva del Río Segura, con más pena que gloria despedimos los petardos y los cohetes, la charamita, los pasacalles, los conocidos que no vemos en todo el año, el dormir y comer a deshoras con toda la familia, el fútbol-vaca,las canciones horrorosas del verano,los churros con chocolate en la plaza del pueblo,las carrozas,las luces y banderas y todo el ambiente que puede olerse en el aire de tradición popular.
Nunca unas fiestas son como las anteriores, y este año he de decir que me han sorprendido por su tranquilidad, tirando a sosas, supongo que con los festejos taurinos el ayuntamiento se dejó parte del dinero, qué pena para los que no nos gustan los toros, y sólo hubo dos actuaciones, la de Bertín Osborne, para echarse a dormir, y la de Seguridad Social, lo único interesante de las fiestas este año.
Despido las fiestas de Villanueva con menos tristeza que otros años y con ganas de que las siguientes sean mejores, aunque lo cierto es que ya no será lo mismo que cuando aún éramos críos, que nos bastaba con el encendido de las luces para llevar la fiesta en el cuerpo, la música ya no me gusta, sólo a los zagalicos de 15 y mi estómago ya no es tan fuerte como en años pasados.
Me consolaré con las fiestas de Septiembre en Murcia,la feria,la gente de vuelta de vacaciones contándote sus anécdotas de verano,etc.